Agresivas imágenes se avecinan para poblar nuestros paquetes de tabaco y llenarlos de pulmones ennegrecidos, bocas de dientes destrozados, cadáveres… junto a las frases a las que ya estamos acostumbrados y que nos acompañan desde hace años tales como ‘Fumar mata’, etc…
La idea no me parece mala del todo si lo que pretenden es concienciar a la gente de los males que puede acarrear el vicio de fumar, pero, para ser justos, debían hacerlo también en otros productos de uso cotidiano.
Por ejemplo, imaginemos que en nuestro coche nuevo nos plasman en la puerta del conductor una gran pegatina con alguien ensangrentado tirado en el suelo al lado de un amasijo de hierros que poco antes era un coche. Aplicaríamos, por ejemplo, la frase ‘Conducir mata’. Es un aviso bastante realista. Quizá tanto o más que el de las cajetillas de tabaco. Podríamos poner una foto de un corazón en los paquetes de sal de 1 Kg. Rezaría el mensaje: ‘Dejar de tomar sal reduce el riesgo de infarto’. Por cierto, ¿qué haríamos con las botellas de alcohol? ¿Acaso una foto de un hígado machacado con el texto ‘Beber puede provocar cirrosis’? Los cuchillos llevarían una pequeña mano, grabada a láser, a la que le faltan dos dedos y la frase ‘El cuchillo puede dañar sus miembros y los de los que le rodean’. Aunque, sinceramente, lo más extraño de todo sería ver a mi abuelo ponendole etiquetas a los chorizos y jamones de su matanza con la cita ‘Comer embutidos durante el embarazo puede dañar su salud y la de su futuro hijo’.
En fin. Creo que tardarían menos si encarcelasen directamente a todos los fumadores acusados de atentado contra la salud pública. ¿Lo malo? Se perdería demasiado dinero derivado de los impuestos del propio tabaco. Se preocupan por mi salud o por su dinero.
Saludos…
