Esta mañana, entre otras muchas cosas, me he quedado un poco traspuesto y he llegado al curro relativamente tarde. Mi móvil sonaba, parecía, más alto de lo habitual. Normal. Era mi jefa para ver donde coño estaba. Entre el agobio del momento y que estaba más dormido que despierto han comenzado a agruparse en mi cabeza varias ideas a la vez, rodeadas de palabras malsonantes por mi pequeño despiste. De repente me acordé del olvido. De repente me di cuenta de que llevaba meses dejando de lado algo.
¡El Blog! Casi, o sin casi, dos meses de olvido. De falta de tiempo. De falta de ganas cuando sí disponía de tiempo. De falta de ideas.
Pues bien, ya estoy por aquí de nuevo. Espero que mis quehaceres diarios no me impidan volver a actualizar ‘esto’ de forma periódica como hacía antaño. Es el problema de haberse convertido en un dispositivo multitarea. Siempre estas trabajando en lo importante y ciertas cosas tienes que dejarlas en segundo plano.
Saludos…
